Planeación Efectiva
"Ningún viento es favorable para el barco que no sabe adónde va" (Séneca)
La vida es un viaje donde cada día elegimos caminos, tomamos decisiones; pero es necesario saber a donde queremos llegar. Alguien afirmó que debemos vivir cada día como si fuéramos a morir mañana y planear la vida cómo si fuéramos a vivir cien años.
Si no planificamos nada, nada sucede. Podríamos tener la ilusión, los sueños o la buena voluntad, pero sin las acciones correctas, esfuerzo y determinación nos quedaremos en una zona de confort, estancados como lo indica en el video. El planificar, conlleva aceptar mi realidad actual, mi historia personal y con ello ver que metas quiero alcanzar.
El planificar me mueve a dejar de ver la vida como una rutina, ordenar la vida así como los pensamientos y sentimientos, medir los progresos y ser más eficiente. Al leer todo esto vemos que no es tan fácil, puesto que todo lo bueno requiere un esfuerzo. Y aunque el mundo, la publicidad, la sociedad nos llenen la cabeza con ideologías de fast, exprés, speed. Corrientes que inspiran a tener las cosas ya, fácilmente, sin planificación, en menos tiempo, siendo todo es descartable, porque la vida pasa como agua entre los dedos. El planificar se vuelve una lucha contra corriente, que requiere paciencia, disciplina, determinación, coraje, entre otros. Planificar en nuestra vida es análogo a la construcción de una casa, primero es necesario tener un terreno un espacio delimitado sobre el cual realizamos un plano, dicho plano se hara con base a nuestros gustos, comodidades, preferencias y recursos. Las estructuras serán elaboradas bajo cimientos firmes, en la cual cada ladrillo de la casa es importante y conformar un todo.
Para que la planificación sea éxitos compartimos estos tres pasos clave:
1. Tenga una visión, para que su mente se enfoque hacia un objetivo. Si tiene una visión, ésta enfoca las posibilidades en su elección y en lo que usted quiere. Así, toda su energía y todos sus esfuerzos se dirigen hacia lo que está buscando. La visión es la base de la planeación.
2. Explique su misión. La misión es el propósito de su vida. Cuando tenga claridad de su propósito, conviértalo en parte de la vida misma. Es lo que tiene que hacer para conseguir la visión.
3. Tenga una estrategia para saber cómo va a lograr materializar su plan. Las estrategias le facilitan llegar a su destino porque la visión se despierta y se anima. Recuerde que los buenos planes están provistos de objetivos a corto y a largo plazo, e incluyen datos de tiempo, lugar y fecha de resultados.
Además de estos pasos, podemos realizarnos las siguientes interrogantes:
- ¿Se puede lograr? Lo que usted pretende debe ser viable y realista. Cada día, levántese pensando en qué va a lograr como parte de su plan.
- ¿Podré mantener lo que he logrado? Asegúrese de que cada paso que de lo pueda conservar para consolidar su meta.
- ¿Qué efecto tendrá en mi familia y en mis amigos? Ya que todo tiene un costo, planificar de manera sensata exige considerar con anticipación estos costos. Prevea el efecto que su plan puede causar en las relaciones familiares y de amistad. Sobre todo, decida si el costo es mayor de lo que puede usted “pagar”.
- ¿Qué llegará a ser al final del proceso? Un viejo dicho reza: “El dinero solamente nos hace más de lo que ya somos”. Al elaborar sus planes y fijar sus metas reflexione si sus actuales hábitos están equivocados y si debe cambiarlos. Procure siempre actuar desde un conjunto de valores que produzcan buen carácter. A veces, nos encontramos con personas que por conseguir algo, hacen lo que sea, y al obtenerlo no modifican sus malos hábitos.
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